7 Mitos Sobre El Vino

7 mitos sobre el vino

Aunque pocas veces, en alguna ocasión la sabiduría popular falla y existen ciertos mitos sobre el vino. Esperamos ayudaros a saber más cosas sobre el mundo del vino para que sigáis disfrutando y haciéndonos disfrutar a nosotros porque, como siempre decimos, para nosotros no hay nada mejor que vuestras sonrisas al degustar nuestros jugos.

1.- El vino engorda

Uno de los mitos sobre el vino más extendido es que el vino engorda. En esta época del año en la que nos centramos en la operación bikini es importante desmentir este mito. Lejos de engordar, sus efectos son todo lo contrario. Una copa de vino tiene las mismas calorías que ¡un vaso de leche! Si, si, como lo leéis, así que no os preocupéis más si os apetece disfrutar de un buen jugo en vuestros momentos de relax.

Además, tiene otros efectos muy saludables, como reducir el riesgo de enfermedades cardíacas, reducir el riesgo padecer Alzheimer y controla el colesterol. Este delicioso caldo también adelgaza y rejuvenece la piel. Además, un estudio de la Universidad Alberta de Canadá, afirma que una copa de vino tinto al día, equivale a una hora de gimnasio.¿Será verdad? No sabemos, pero habrá que probarlo.

2.- Si guardas el vino de crianza, se convierte en reserva.

El vino, una vez embotellado, tiene fecha de caducidad. Así que te recomendamos que te bebas el vino antes de que se eche a perder y no puedas tomártelo.

Lo que capacita a un vino como crianza, reserva o gran reserva, es el consejo regulador que estipula el tiempo que se tiene que conservar un vino. En el momento en el que el vino pasa de la barrica a la botella su conservación no es la misma. El vino en barrica envejece, adquiere sabores a madera y potencia el sabor. En el momento en el que pasa a botella deja de envejecer y lo único que puede pasar es que se estropee.

3.- Los sedimentos solo aparecen en vinos malos

Los sedimentos o precipitaciones del vino, lo único que indican es que el vino ha sido poco filtrado. Hay muchos productores a los que no les gusta filtrar el vino, ya que al filtrarlo se pierden aromas y color. Este es otro de los mitos sobre el vino que más habrás escuchado.

4.- El vino blanco es para pescado y el tinto para carne

Un buen maridaje se basa en complementar un vino a un plato o un plato a un vino, potenciando el sabor de ambos. A pesar de que siempre se ha pensado que el vino blanco es para pescado y el tinto para carne, un vino tinto puede acompañar, perfectamente, a un pescado con una gran potencia de sabor, mientras que un blanco podría acompañar a una carne roja cocinada de forma sencilla, sin salsas y especias que puedan matar el sabor del vino.

5.- Lo caro es mejor

La relación calidad-precio se usa para obtener el mejor producto al menor precio posible o, al menos, a un precio adaptado.

Nos hemos acostumbrado, y más en un producto como el vino, que el precio indica el valor de este como sabor, aroma y calidad, pero esto no es siempre así. Muchas veces, el precio va en función de lo conocida que es una marca, pero no de su calidad como jugo. Es por esto, que un vino de 3 euros puede ser tan bueno como uno de 20.

6.- Solo los expertos pueden disfrutar del vino

¿Tienes que ser compositor para disfrutar de la música? ¿O escritor para disfrutar de un libro? ¡No! Pues tampoco es necesario que seas un experto para disfrutar del vino.

Disfrutar de un buen vino es tan sencillo como saber si lo que estas bebiendo te gusta o no, y con el paso del tiempo comenzarás a tener más conocimientos sobre este fabuloso jugo. Y no te preocupes si un vino que le gusta a todo el mundo o que tiene muy buena valoración no te gusta, no es que no entiendas, sino que tus gustos son diferentes.

7.- El vino blanco se bebe frío y el vino tinto del tiempo

Bien es cierto que el vino blanco tiende a beberse más fresquito que el vino tinto, pero no siempre es así. El vino, sea tinto o blanco, viene con una temperatura recomendada por el experto para su degustación.

Si un vino blanco lo bebes muy, muy frío, puede perder su sabor y desperdiciar el vino.

Por su parte, el vino tinto, a pesar de que se considera que hay que beberlo ‘del tiempo’, hay en épocas que es totalmente imposible. Normalmente, el vino tinto se ha de beber a unos 17º-18º, siguiendo siempre la recomendación del experto, esto en la Edad Media, debido a que las temperaturas en general eran más bajas, si se mantenía a temperatura ambiente, pero con el paso del tiempo las temperaturas han aumentado considerablemente, por lo que en esta época del año por ejemplo, beber el vino a temperatura ambiente es beberlo caliente y esto conlleva a una pérdida de sabor y calidad que no te permitirán disfrutar del jugo en todo su esplendor.

Nuestro consejo, es que siempre sigas la recomendación del experto que suele aparecer marcada en la botella.

Disfrutad de un estupendo fin de semana lleno de sabor, aroma y color.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *