“Hay muy buenas previsiones para los vinos españoles en 2018”

Vinos Españoles. Pareja Comprando Vino

Antonio Camacho, presidente de Corporación Vinoloa, habla sobre el mundo del vino y, en concreto, sobre nuestra compañía y su modelo de negocio, en una entrevista para Foro Esine, revista empresarial con edición impresa.

¿A qué factores achaca la caída del consumo de vino en las últimas décadas?

La caída del consumo de vino ha sido clara en los últimos 20 años. El principal factor es el cambio en los hábitos de consumo, pues el vino ha pasado a ser un producto más para ocasiones especiales que para el consumo diario. Además, se ha producido un envejecimiento de los consumidores de vino, por lo que el objetivo ahora es recuperar a las generaciones más jóvenes. No obstante, el consumo de vino en España y en el mundo experimentó en 2016 y 2017, por primera vez, un aumento después de varias décadas disminuyendo.

¿Cómo está afectando el cambio climático, y especialmente la sequía, a la producción y al producto final?

La sequía ha causado una disminución de la producción y la recolecta de la uva se redujo en 2017 hasta un 30% respecto a la cosecha de 2016. Por el contrario, las condiciones climatológicas atípicas han sido beneficiosas para el producto, puesto que se ha dado un equilibrio óptimo en agua y azúcares que ha dado como resultado una uva de muy buena calidad en un estado de maduración perfecto que irremediablemente afectará al precio de la botella.

Otra de las repercusiones de esta meteorología es que aumenta la graduación alcohólica, porque cada grano acumula más azúcar (que es lo que la levadura convierte en alcohol) y puede incrementar la graduación en unos tres o cuatro grados. Además, disminuye la acidez del grano, debido a que el calor reduce la cantidad de ácido tartárico, aumenta el PH y el potasio, lo que deriva en un vino con menor frescor.

En este contexto, las empresas del sector nos estamos adaptando a estos cambios climatológicos lo más rápidamente posible, aunque no es del todo perjudicial debido a que el producto es de mejor calidad. Igualmente, este 2018 comenzó con unas condiciones que auguran una gran cosecha y previsiblemente las uvas gozarán de un gran tamaño con mucho zumo en su interior.

¿Está justificado el incremento de los precios como consecuencia de las condiciones climatológicas?

Está claro que el hecho de que haya una escasez de producción, combinado con una magnífica calidad de la uva, va a hacer que los precios del vino de esta añada se disparen. Sin embargo, no por ello está justificado el incremento del precio, pues habitualmente hay una serie de costes innecesarios que se pueden suprimir y el consumidor está pagando sin tener porqué.

España ha tenido una desventaja histórica, han faltado inversiones de marca en el sector y la estrategia de exportaciones se ha fijado en el precio, no en la calidad internacional. La clave está en la marca, y a pesar de la mejora de imagen, todavía los vinos españoles se perciben como inferiores a los vinos franceses e italianos.

No obstante, hay muy buenas previsiones para los vinos españoles, pues creemos que las ventas de 2018 subirán más que en Francia o Italia, los otros dos países principales en producción de vino. Además, la Denominación de Origen Calificada Rioja ha conseguido un éxito arrollador en los diferentes mercados, lo que también ayuda a mantener las buenas previsiones.

Viñedos mecanizados, bodegas automatizadas… ¿La tecnología está jugando un papel necesario en el sector?

La tecnología es, desde hace años, imprescindible en el sector vitivinícola, pues gracias a ella ha sido posible mejorar la calidad de los vinos y la productividad de las empresas. Innovaciones como la realidad aumentada para mejorar la experiencia del cliente; drones para aumentar los datos y la información sobre el trabajo en el campo; viñedos mecanizados para reducir tiempos; o bodegas automatizadas para facilitar las labores, están ya a la orden del día en este sector y son tecnologías que seguirán avanzando y consiguiendo cada vez un producto más sofisticado.

Antonio Camacho

Hablando ya de su empresa, ¿por qué considera que cuentan con un modelo de negocio disruptivo?

Nuestra empresa se dedica a la distribución de vino con marcas propias y llevamos seis años distribuyendo el producto en el territorio nacional. Poseemos un modelo de negocio disruptivo e innovador, puesto que se separa de las bodegas tradicionales gracias a la gestión eficiente del negocio, una estrategia que se basa en la eliminación de intermediarios y la ausencia de bodegas propias, lo que nos permite ofrecer un producto de alta calidad a un precio muy competitivo.

¿Cuáles son las claves para vender un producto de calidad a precios competitivos y sin tener bodegas propias?

Nuestro modelo de negocio tiene una trazabilidad muy clara, muy recta y muy corta. Es decir, empezamos con la fruta en planta; vamos directamente al viticultor o a las cooperativas, que es desde donde nos suministramos a través del granel; de ahí pasamos a la crianza, pues solo comercializamos vinos de crianza y de reserva; y de ahí directamente pasamos a comercializar el vino. No tenemos intermediarios ni delegaciones, con lo cual no hay una serie de costos intermedios que habitualmente otras bodegas repercuten al precio del vino, lo que no justifica el precio que el consumidor final paga por él.

¿De qué manera apuestan por la I+D en sus procesos productivos?

Hemos implantado novedosas técnicas de I+D que nos permiten tener una proyección de crecimiento a doble dígito. Así, si actualmente las ventas del vino estrella de la compañía, Guardiano, ascienden a un millón y medio de botellas anuales, tenemos el objetivo de duplicar esa cifra en 2018, es decir, llegar a los tres millones de botellas.

Nuestra compañía se caracteriza por hacer foco en el negocio del ecommerce y tenemos nuestra propia tienda online (aparte de la macrodistribución), la cual vamos a ir desarrollando y potenciando cada vez más. Además, somos, junto a Amazon, una compañía pionera en España en utilizar estanterías dinámicas por gravedad para facilitar el manejo de las cajas o palés de vino dentro de los almacenes, por lo que estaríamos posicionados como una de las compañías más innovadoras dentro del sector de la distribución en nuestro país.

Su empresa apuesta por el eCommerce pero este canal no ha mostrado aún todo su impulso en el sector. ¿A qué se debe esto?

Se ha trabajado mucho para la correcta distribución del vino a través de Internet. El mercado joven, que es el que más tiende a comprar vino online, está empezando a consumir vino más frecuentemente, pero es un proceso lento. Por lo tanto, hay que darle un tiempo para que termine de triunfar y creo que es un medio que va a despuntar, razón por la cual hemos decidido apostar por el mercado en Internet.

Queremos ir creciendo poco a poco y seguir mejorando nuestro canal de venta online. Por ello, pronto lanzaremos una plataforma más enfocada a la venta online de nuestros productos. Si bien es cierto que hace unos meses lanzamos nuestra primera tienda online, dentro de muy poco presentaremos mejoras en la misma, que permitirán que los usuarios tengan un proceso de compra todavía más intuitivo. Las previsiones que tiene nuestro departamento de marketing son de un crecimiento bastante importante para este 2018, y para ello seguimos trabajando mucho.

¿Conquistar a las jóvenes generaciones es uno de los retos que hay por delante?

El vino cada día está ganando más adeptos, está entrando entre la gente joven y cada vez hay más cultura. Sin ir más lejos, en verano de 2017 experimentamos un incremento de un 8% en ventas, un dato que indica que poco a poco vamos a ir calando más entre la gente sin importar la generación a la que pertenezcan. En este sentido, la clave está en crear un producto que llame la atención a este público y, sobre todo, con el que se sientan identificados.

Hoy en día el enoturismo está de moda. ¿Cree que este tipo de experiencias han venido para quedarse?

Por supuesto, cada día hay más personas interesadas en el enoturismo y más aficionados al vino, en general. Una experiencia gastronómica a la par que cultural resulta de lo más enriquecedora, por lo que creo que es una práctica que va a seguir desarrollándose y que no se va a quedar en una visita a una bodega sin más, sino que cada vez va a haber apuestas más novedosas con las que conquistar a los amantes del vino más exigentes.

Finalmente, ¿cuáles son sus perspectivas de crecimiento para 2018?

Creemos que el 2018 va a ser un gran año y estimamos que las ventas aumenten. En cuanto a proyectos, nos hemos propuesto seguir creciendo en la venta online a través de nuestra web. Además, comenzaremos a trabajar con vinos de autor, es decir, vinos que certifican y garantizan el tipo de uva que va en el interior de la botella, y vamos a intentar continuar con la expansión de la distribución en España.

Los vinos con Denominación de Origen son los que se espera que experimenten un mayor número de ventas en los próximos años, así como los vinos de precios bajos, como los nuestros, y los ecológicos y naturales.

Por otro lado, los españoles cada vez tienden más a comprar el vino a través de canales online, por lo que en una sociedad tan digitalizada, se espera que el ecommerce en el sector del vino tenga mucha más importancia.